El domingo pasado corrí el Gran Fondo Argentina, un evento que reunió a más de 3.500 ciclistas entre todas las categorías. Completé los 46 kilómetros a cerca de 33 km/h de promedio y logré el puesto #31 en la categoría hombres de bicicleta de ruta. No me había preparado específicamente, aunque tenía la base de hacer deporte habitualmente. Me llevé la medalla de finisher y algunas reflexiones sobre comprar y vender empresas.
El pelotón ayuda
Rodar en un pelotón permite aprovechar el reparo de los demás y sostener la velocidad con menos esfuerzo. Exige atención, confianza y coordinación. Cada uno tiene que pedalear, pero el grupo hace una diferencia.
En procesos de M&A, muchos emprendedores intentan llevar solos la venta de su empresa mientras siguen manejando el negocio. Atienden compradores, responden pedidos de información, negocian condiciones y resuelven los problemas de todos los días. Todo termina pasando por ellos.
Un buen management, un asesor de M&A experimentado, abogados y contadores que trabajen coordinados forman ese pelotón. Reparten el esfuerzo, anticipan obstáculos y ayudan a mantener el proceso en movimiento. El dueño conserva energía para las decisiones que requieren su intervención.
El pelotón no pedalea por vos, pero te ayuda a llegar más lejos.
Tener una base ayuda
Completar la carrera sin una preparación específica no significa que prepararse sea innecesario. Seguramente podría haberla encarado mejor.
Con las empresas pasa lo mismo. Tener clientes, facturación y trayectoria da una buena base para salir a vender. Pero preparar una transacción exige ordenar números, contratos y responsabilidades. Resolver esos temas antes de salir al mercado evita que aparezcan, con un comprador sentado enfrente, convertidos en descuentos o condiciones adicionales.
La experiencia de manejar una empresa ayuda mucho. Venderla requiere, además, prepararse para un proceso que tiene sus propias reglas.
Guardar resto para el cierre
El entusiasmo inicial de una venta suele ser alto. Después llegan meses de reuniones, due diligence y negociación. Las discusiones sobre garantías, pagos diferidos y ajustes de precio aparecen cuando el vendedor empieza a estar cansado. Después de tanto esfuerzo, la tentación de aceptar algo para terminar puede ser grande.
Ahí se nota el valor del equipo. Ayuda a distinguir lo importante de lo accesorio, sostiene el ritmo y evita que el agotamiento decida por el empresario.
Terminé el Medio Fondo en 1:28:16. Me quedo con la satisfacción de haber llegado y con una reflexión para mi trabajo: elegir bien con quién recorrer el camino también forma parte del resultado.
Abajo comparto algunas fotos de la carrera.
— Damian Voltes M&A para CEOs




